RECOMENDACIONES PREOPERATORIO
Las normas preoperatorias son muy sencillas y aplicables a cualquier tipo de intervención. Se requiere la visita previa con el especialista capilar quien le realizará las pruebas oportunas para comprobar su estado de salud, el grado de calvicie, la calidad y cantidad de su zona donante y la evolución de la alopecia. A partir de los resultados y del historial médico, valorará su caso para evitar complicaciones. De no ser posible tener una entrevista personal con su especialista, puede enviar unas fotografías de la zona donante y de la zona afectada para tener una primera aproximación.
La cirugía capilar para el tratamiento de la alopecia nunca es urgente, por lo que es conveniente que el paciente conozca todos sus plazos, características e indicaciones de la misma antes de tomar una decisión precipitada.
Para conseguir resultados óptimos, es muy importante que se ponga en manos de cirujanos que se dediquen en exclusiva a este tipo de intervención.
ANESTESIA
La intervención se practica bajo anestesia local y sedación ambulatoria totalmente indolora. La combinación del anestésico local y el apoyo por parte del médico anestesista que le suministrará fármacos sedantes, convierten su estancia en el quirófano en un tiempo agradable y sin trastornos.
La administración del anestésico local por parte del cirujano permite realizar el injerto capilar sin ningún tipo de dolor, pero la presencia y colaboración del anestesiólogo inciden en el bienestar y confort del paciente, suprimiendo la angustia normal que genera cualquier tipo de intervención.
PROCEDIMIENTO QUIRÚRGICO
La técnica quirúrgica del microinjerto de cabello, también llamada transplante de unidades foliculares, consta de tres partes:
1ª. Extracción de los folículos de la zona donante (laterales de la cabeza o nuca, lugares donde nunca cae) para cubrir la zona donde se ha perdido el cabello. Estas áreas donantes no se verán alteradas ya que posteriormente se realiza una sutura que reduce la cicatriz y que queda camuflada por el cabello circundante.
2ª. Los folículos obtenidos se clasifican en unidades foliculares de 1, 2 ó 3 cabellos, tal como estaban en el lugar original. En este proceso se aísla toda la unidad folicular (papila dérmica, folículo, glándula y grasa subcutánea) que será la precursora del nuevo cabello. Es un procedimiento meticuloso y de ello depende el resultado final.
3ª. Colocación de estos injertos en la zona alopécica. Para ello se aplica anestesia local en la región a tratar. Después se crea el lecho de inserción en función del tamaño y tipo de injerto, que se introduce individualmente con unas pinzas de microcirugía. Su distribución, previamente pactada con el paciente, seguirá unos patrones estéticos determinados por su edad y la futura evolución de su alopecia. Por lo general se establecen unas primeras líneas de uno o máximo dos cabellos que proporcionan el aspecto estético natural, mientras que en el resto de la zona se colocan los injertos de 2 ó 3 cabellos, que son los responsables de la densidad deseada.
La duración aproximada es tres horas por intervención. En un primer momento, el injerto se sujeta por la costrita creada en el lecho de inserción, que es similar a las costritas producidas en el afeitado. Gracias a unos mecanismos naturales similares a los que operan en los injertos de piel propia a una zona quemada, el organismo reconoce este injerto como suyo y evita que se provoque rechazo a cuerpo extraño. Este proceso se denomina reconexión vascular. La circulación normal hace que el injerto sobreviva y conserve las mismas características de su zona de origen debido a que se ha trasplantado toda la unidad folicular y no simplemente el cabello.
Transcurrido el periodo de adaptación a la nueva zona -que suele durar entre tres y cinco meses-, los folículos trasplantados generan el nuevo cabello e inician su crecimiento externo a un ritmo de 1 centímetro mensual aproximadamente. Este injerto conserva las características de su zona original y sigue su misma evolución indefinidamente, ya que se trata de células que no son sensibles a la acción de la testosterona y sus metabolitos.
Durante el periodo que va de seis a doce meses después de la intervención, el cabello continuará creciendo en longitud y diámetro. Pero el resultado final no se observa hasta transcurridos unos diez o doce meses.
El cabello seguirá en el paciente el mismo tiempo que se conservaría en la zona donante, es decir siempre, y no precisa de ningún tipo de cuidado especial en el futuro.
HOSPITALIZACIÓN
El microinjerto de cabello se realiza de forma ambulatoria. De todos modos, se aconseja una estancia en la clínica de unas horas hasta que pasen los efectos de los fármacos aplicados en la sedación.
CUIDADOS POSTERIORES
Esta intervención precisa unas atenciones mínimas durante los primeros días, aunque la recuperación es inmediata y no es necesario llevar ningún tipo de vendaje.
En el postoperatorio inmediato, la sutura que se produce en la zona donante requerirá los cuidados propios de cualquier herida, al igual que las pequeñas costritas de la zona alopécica. Éstas acostumbran a durar entre diez y doce días. Durante este periodo se limitará la práctica de deporte. El lavado del cabello será diario y deberán utilizarse jabones antisépticos. Transcurrido este tiempo, el paciente reanudará sus hábitos normales, es decir, utilizará los champús habituales, podrá aplicar espuma, laca, gomina, teñir, cortar su cabello, etc.
RESULTADOS
El microinjerto de cabello proporciona unos resultados excelentes. El aspecto que se consigue es completamente natural, ya que este método evita el indeseable efecto de "pelo de muñeca" que las técnicas antiguas proporcionaban. Actualmente se fraccionan los injertos en pequeñas unidades foliculares de tan solo uno, dos o tres cabellos.
Esta técnica es la solución ideal para las alopecias de carácter hereditario. Supone una valiosa mejora estética y el resultado es de por vida. Esta afirmación está fundada en los resultados obtenidos de trasplantes practicados desde el año 1959, así como en nuestra propia experiencia personal demostrada desde el año 1986. |